Figura 4a. Secuencia de decisiones de la primera hora en la sospecha de meningitis bacteriana del adulto: tratar primero, la tomografía solo selecciona a quién se punciona antes de la punción lumbar.
Fuentes: guías IDSA 2004 y ESCMID 2016; Hasbun et al., NEJM 2001 (criterios de TC); van de Beek et al., NEJM 2004. IV, intravenosa; PCR, reacción en cadena de la polimerasa; TC, tomografía computarizada.
Menos desenlace desfavorable y menos mortalidad, con el beneficio concentrado en neumococo (desfavorable 26% vs 52%). El metaanálisis IPD y la Cochrane añaden: menos hipoacusia y secuelas. La ventana es la primera dosis de antibiótico; empezar tarde no está probado.
Aciclovir superó a vidarabina en mortalidad y el retraso del inicio empeora el pronóstico (Raschilas, CID 2002). Ante toda encefalitis posible: aciclovir empírico, hidratación para proteger el riñón, y ajuste según PCR de VHS.
Figura 4b. Los dos tratamientos adyuvantes/empíricos con evidencia alta cuyo beneficio depende de la precocidad: dexametasona en la meningitis bacteriana (sobre todo neumocócica) y aciclovir en la encefalitis herpética.
Fuentes: de Gans & van de Beek, NEJM 2002; van de Beek et al., Lancet Neurol 2010 (metaanálisis IPD); Cochrane 2015; Whitley et al., NEJM 1986; Raschilas et al., Clin Infect Dis 2002. ECA, ensayo clínico aleatorizado; IPD, datos de pacientes individuales; PCR, reacción en cadena de la polimerasa; VHS, virus del herpes simple.
Figura 4c. Diferenciales de la meningitis bacteriana adquirida en comunidad que cambian el tratamiento: encefalitis viral, encefalitis autoinmune e infección asociada a dispositivos.
Fuentes: Venkatesan et al., Clin Infect Dis 2013; Graus et al., Lancet Neurol 2016; Titulaer et al., Lancet Neurol 2013; IDSA 2017 (ventriculitis/meningitis nosocomial). EEG, electroencefalograma; NMDA, receptor de N-metil-D-aspartato.