Llega un paciente con afasia y hemiparesia leve. La angiotomografía muestra una oclusión de M2 no dominante. El neurointervencionista está disponible. Hace dieciocho meses la respuesta parecía clara y era que no.
| Revista · Año | N Engl J Med · 2026 |
|---|---|
| Diseño | Ensayo aleatorizado, abierto, con evaluación ciega del desenlace (PROBE), 48 centros en China |
| Población (n) | Adultos con ictus isquémico por oclusión de vaso medio, NIHSS ≥ 6, dentro de 24 h del inicio (n = 564) |
| Intervención | Trombectomía endovascular más manejo médico |
| Comparador | Manejo médico solo |
| Desenlace primario | Desplazamiento de la escala de Rankin modificada (mRS) a 90 días |
La severidad basal pasa a ser el filtro de decisión, no el calibre del vaso. En un paciente con oclusión de vaso medio y NIHSS ≥ 6, la trombectomía vuelve a ser una opción discutible en junta, no una conducta descartada de entrada.
El paciente del ensayo tenía NIHSS mediano de 10, se presentó dentro de 24 h y tenía una oclusión de vaso medio tratable. No es el paciente con NIHSS 4 y afasia leve que motivó los ensayos previos.
No autoriza trombectomía sistemática en déficits leves. En esa población tres ensayos mostraron neutralidad, y ESCAPE-MeVO además mostró más mortalidad a 90 días (13,3 % frente a 8,4 %) y más hemorragia sintomática (5,4 % frente a 2,2 %). Tampoco es evidencia occidental: el ensayo DUSK está en curso justamente para eso.
Si no hay neurointervencionismo disponible las 24 horas, el criterio de traslado debe ordenarse por severidad del déficit y no por la sola presencia de una oclusión distal en la angiotomografía. Trasladar a un paciente con NIHSS 4 por una oclusión de M3 mueve recursos sin evidencia que lo respalde.